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Un juez de Marbella denuncia la falta de medios para teletrabajar en cuarentena

J. C. A. | 19/04/2020
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Un juez de Marbella denuncia la falta de medios para teletrabajar en cuarentena
  • La sede judicial de Arias de Velasco en Marbella.
El magistrado Miguel del Castillo del Olmo, titular del Juzgado de 1ª Instancia número uno de Marbella, habitual ya en sus denuncias sobre la situación judicial del municipio, lamenta ahora la "falta de medios y de coordinación" que están teniendo para poder trabajar desde casa durante la cuarentena. Dice que han conseguido organizarse en un "contexto de anarquía".

Es una de las pocas voces que se alzan desde el mundo de la Judicatura local y este domingo ha remitido una nueva carta abierta a Marbella24horas (que se puede leer íntegramente más abajo) y en la que analiza la situación como consecuencia del estado de alarma.

Con los juzgados cerrados, salvo los servicios esenciales como la guardia, y los registros civiles, la actividad se ha visto muy reducida por la crisis del coronavirus.  

"Se carece de los medios y de la coordinación que sería deseable para que se pudiera trabajar en casa", dice de forma rotunda el juez Del Castillo.

"Nos hemos organizado como hemos podido en el contexto de una anarquía legal que de momento cuenta con el beneplácito de quien nos dirige", añade. 

Según explica, los jueces pueden dictar sentencias durante la cuarentena en procesos pendientes, desde casa, pero esas decisiones no adquirirán vigencia hasta que el personal de los juzgados pueda acudir a su puesto. 

"Ello y ellas no pueden teletrabajar, como sería lógico y aconsejable para evitar el grave perjuicio a los ciudadanos", insiste.

También aprovecha, como ya hiciera en artículos anteriores publicados en este digital, para denunciar la situación de la sede judicial de la avenida Arias de Velasco de Marbella. 

"En unas semanas, no se engañen, resultará imposible juzgar en condiciones de salubridad e higiene", señala.

"Será arriesgado trasladarse al tribunal miserable e inhóspito para testificar o declarar, simplemente porque está bajo el nivel del suelo, y el tamaño es extremadamente reducido como para garantizar distancia alguna", explica. 

"La Justicia lleva demasiado tiempo infectada.  Todos sabemos lo que hay que hacer. Falta coraje", concluye.

El texto íntegro de la carta abierta enviada a Marbella24horas es el siguiente:

Hipnosis de un poder

"Es posible que haya ciudadanos que en una jornada cualquiera de encierro - como por ejemplo la que hoy me 'desocupa' - se estén planteando cuestiones, y, entre ellas, las que tienen que ver con el estado de su pleito, de su procedimiento judicial, en Marbella. O en cualquier otro lugar...

Personas que se pregunten cuándo será su juicio, su comparecencia de conciliación, o si existe algún avance en su legítima reivindicación ante los tribunales: reclamaciones de dinero a particulares o a Administración, divorcios, despidos improcedentes, indemnizaciones... En definitiva, cuándo le verán de una maldita vez la cara al juez..

Se me ocurren tantas parálisis judiciales latentes e inminentes que podría cubrir miles de paredes enteras. Paredes como las que a fecha de hoy enmarcan nuestras limitadas existencias. Paredes como las de tantas semidesiertas oficinas judiciales españolas.

Y la respuesta es que todo está parado. Para ser sincero al cien por cien, casi todo. Sepan que los detenidos – hoy menos - siguen pasando a disposición judicial, eso sí, sin, prácticamente, posibilidad de juicios rápidos, y sin concreción de fecha para juicio en la mayoría de los casos. Por otra parte, si su hijo o hija nace, podrá ser inscrito en el Registro Civil. Igual, si su padre o madre mueren, y además se firman licencias de enterramiento, hoy más que nunca...

Pero no se engañen. Ello no representa más del 1% de la actividad habitual global de los tribunales. Y la lleva a cabo un personal muy escaso y valiente, mudo, que en la mayor parte de los casos se halla abandonado por las instituciones, e igual de desprotegido que en otros ámbitos, con el particular añadido de que cuando todo vuelva a la normalidad, en Arias de Velasco, sede civil de los juzgados de Marbella, profesionales y particulares se adentrarán en una cripta judicial que, como en alguna ocasión ya he expresado, al estar bajo el nivel de las alcantarillas, favorece todo tipo de infecciones, acumulación de parásitos, y, en general, rebrotes víricos, a pesar de una desinfección puntual que hay que agradecer al Ayuntamiento.

De lo que voy a decir estoy seguro. En unas semanas, no se engañen, resultará imposible juzgar en condiciones de salubridad e higiene, será arriesgado trasladarse al tribunal miserable e inhóspito para testificar o declarar, simplemente porque está bajo el nivel del suelo, y el tamaño es extremadamente reducido como para garantizar distancia alguna. Es así de lamentable.

Acaso alguien se planteará lo siguiente: ¿ Y el teletrabajo...? ¿Por qué no tramitan y resuelven desde casa, en los juzgados, todo lo habido y lo que vaya entrando?

Es una pregunta inundada de lógica.

Yo les contesto: En primer lugar, el Gobierno, con la anuencia de todos los partidos, inicialmente ha prohibido que entren nuevos asuntos en los tribunales.

Matizo: desde hace unos días, los asuntos “entran”, y se quedan en la puerta, eso sí, como habrán de quedarse ustedes, al aire libre, si lo que se pretende es que se celebren juicios en el futuro en Arias de Velasco.

En la práctica, y con carácter general, los únicos que hemos podido trabajar en casa, con severas dificultades, somos los jueces, los letrados de la administración de Justicia, y los fiscales, eso sí, en relación con expedientes iniciados, casi al cien por cien, antes de que se declarara el Estado de Alarma, y siempre y cuando nuestra actuación no requiriera una gestión adicional de la oficina judicial ( el personal del juzgado ). Esto se traduce en que hayamos podido sacar parte del trabajo retrasado pendiente de resolución definitiva, si bien para que se les notifique a ustedes.. no se sabe muy bien cuándo.

Nada nuevo entra, les digo. Y nada sale, prácticamente, del juzgado, salvo el aroma del vacío. Usted, en cierto modo, no tiene casi derecho a reclamar ante los tribunales, de momento...

No sé si ha reflexionado sobre ello. Todos estamos como hipnotizados, judicialmente hablando. Y yo me pregunto: ¿Se ha suspendido de facto, y durante dos meses, el Poder Judicial? ¿Hasta cuándo?

Su abogado, probablemente tan indignado e impotente como yo - y no solo por estas razones - les transmitirá que hay que esperar un tiempo, y que, cuando se alce el estado de alarma, a su vez, tendrá que esperar mucho más aún hasta que su caso se tramite y resuelva. Tendrá el adicional problema ligado a no tener un sueldo fijo.

Y no busque al principal culpable dentro de las sedes judiciales, ni en los despachos, no. Debe saber varias cosas. Por ejemplo, que el sufrido y castigado personal estricto de la administración de Justicia, clasificado en tres categorías (gestores, tramitadores y auxiliares), y en el que habría que agregar a los olvidados y sacrificados vigilantes, guardias y limpiadoras, no depende de los jueces, ni de los fiscales. No depende del Poder Judicial. Imagínese que en un ejército el capitán dependiese del Delegado de Medio Ambiente de Murcia, el teniente dependiera del Consejero de Igualdad de Aragón, y el sargento ...del Alcalde de Soria. Eso ocurre, a grandes rasgos, en Justicia. Cada uno por su lado. La ley lo permite, porque los políticos siguen sin querer que sea de otro modo. Que funcione mínimamente la Justicia hoy hipnotizada es un verdadero Milagro, y obedece en buena medida a la gran responsabilidad individual y preparación de la inmensa mayoría de los profesionales, hoy, en cierto modo, parapléjicos.

Desarrollo lo anterior. El personal que usted ve trabajando en las oficinas ( no en los despachos ) depende de lo que se da en llamar Administración prestacional. Me refiero a la administración autonómica. Esto quiere decir que hoy día las únicas órdenes que recibe este personal, en el caso de Andalucía, provienen del Vicepresidente, que tiene atribuidas las competencias en cuestión de medios personales y materiales y al servicio de la Justicia, y que les ordena si han de ir o no al juzgado. Por su parte, los Letrados de la Administración de Justicia (antes secretarios judiciales ) dependen del Ministerio de Justicia, los fiscales... del Fiscal General del Estado, y los jueces... la verdad, todavía no lo sé... Dicen que del Consejo General del Poder Judicial, que a su vez no tiene poder ni competencia sobre los demás ”jefes”. En Marbella todo es bastante simple, tenemos a un gran Juez Decano, que hace lo que puede en mitad del maldito laberinto administrativo que nos envuelve.

Este es un problema a nivel nacional. Comprueben cómo, para que las sentencias se notifiquen, y se cumplan, o bien para que un procedimiento llegue a esa fase a veces deseada llamada “visto para sentencia“, deberán recorrer un camino tortuoso, salpicado de órdenes y normativas contradictorias con origen en consejerías, ministerios, jefaturas, delegaciones, subdelegaciones...

Hasta que una sentencia se cumpla, pues, habrá tanto “jefe” por medio, que los ciudadanos deberán tener paciencia, y más ahora…

En cualquier caso, el ciudadano debe cobrar conciencia de lo esencial de las funciones de todos, normativamente descoordinadas, para que funcione el motor de un vehículo más que pesado que se ha de hacer cargo de que su asunto transite desde que accede al juzgado hasta que el juez, fiscal o el letrado de la Administración de Justicia resuelven, empujando la respuesta judicial en dirección a la realidad de sus vidas.

Por Dios, ¿no sería deseable que hubiera un mínimo de jerarquía u organización?

¿Sentido común?

Les digo que el gran problema que asola el Poder Judicial tiene que ver con las graves carencias en ese sentido, unidas a la falta de medios materiales. A efectos de hoy día, y volviendo al presente, sepan que salvo para servicios esenciales como la guardia o el registro civil, fina y llanamente, no estamos, ni podemos estar. Ni presencial ni virtualmente, salvo muy escasas excepciones. No hay casi nadie. Nosotros, los jueces, en gran proporción, como tampoco el resto de funcionarios, tampoco están, y no es porque no se quiera, ni porque sea técnicamente imposible, sino porque, de un lado, el estado de emergencia sanitaria lo exige ( nadie debe caer enfermo en juzgados que seguirán siendo miserables ), y porque, por otro lado, se carece de los medios y de la coordinación que sería deseable para que se pudiera trabajar en casa. Nos hemos organizado como hemos podido en el contexto de una anarquía legal que de momento cuenta con el beneplácito de quien nos dirige.

Ya les digo, cada uno, aquí, en Justicia, es de su padre y de su madre, y si no se lo creen, pregunten...

Los jueces, sí, podemos dictar sentencia en los procedimientos que quedaban pendientes ( es una buena oportunidad para superar retrasos ), y lo podemos hacer, simplemente, llevándonos el trabajo a casa, si bien hasta que los funcionarios y funcionarias aterricen físicamente en el juzgado, sencillamente, no somos nada. Ellos son tan importantes como nosotros en este sentido.

Y no, ellos y ellas no pueden teletrabajar, como sería lógico y aconsejable a fin de evitar el grave perjuicio que supondrá para los derechos de los ciudadanos esta situación de duración indefinida. No tienen esa opción, simplemente, porque no se les dota de la misma ( acceso a distancia al programa informático de los tribunales ), como tampoco tienen acceso, ¡ ni siquiera en la oficina ! a una herramienta que haría mucho más sencilla su indispensable labor, como un simple transformador de PDF. ¡¡Es muy caro!!

En mi opinión, cuanto antecede opera directamente en detrimento del adecuado funcionamiento del Estado de Derecho en España,en Andalucía...y también en Marbella, donde mucho me temo que después de esto las cosas, en Justicia, no solo no mejorarán, sino que empeorarán considerablemente.

Casi me atrevería a decir, en resumen, que juzgar se ha revelado incompatible con el Estado de Alarma, en cuyo decurso constato un poder reforzado (el Ejecutivo) que hoy puede gritar, un poder debilitado ( el legislativo ) que apenas susurra, y un poder, sin más, inexistente ( el Judicial), absolutamente callado, caótico y semi inerte.

Hipnotizado. Siento pena al escribir esto.

Mientras en el mundo privado y en numerosos sectores públicos como Hacienda o Seguridad Social esta posibilidad ( la trabajar desde casa con visos de eficacia ) está más que garantizada, asentada y favorecida, en Justicia, en esta maldita Justicia del siglo XIX que desde la política nunca se ha querido modernizar en serio, seguimos siendo víctimas de la epidemia eterna del desprecio. Se ha parado, de facto, al poder judicial, si es que no estaba ya hemipléjico, y esto les perjudica a ustedes, y, lo peor de todo, les perjudicará aún más en unos meses cuando vean que su pleito tarda, y tarda, en el caso de Marbella sin que sea posible de hecho celebrar la cantidad de juicios que se debiera en condiciones de seguridad para ustedes y nosotros, porque la cueva de insectos donde trabajo no invita precisamente a aglomeraciones ...

Un desprecio advierto que, les digo, se agrava si asistimos con perplejidad a la realidad de una Justicia descentralizada y descentrada como la española, sin norte, sin estructura ni eje vertebrador, sin pies ni cabeza, con predisposiciones efímeras de algunos políticos que en semejante fase intelectual se estancan, una Justicia policéfala donde todo el mundo manda y nadie obedece, lo que tiene su traducción ya no solo en contrastes sustanciales de dotación y compensaciones entre autonomías, sino en una suerte de esquizofrenia organizativa que, si fuese presentada en un power point, provocaría en primer lugar carcajada, para a continuación producir seria incredulidad y estupefacción a partes iguales. Un auténtico desastre, créanme...

Me siento parte de un Poder Judicial cuyo engranaje es lamentable en España, y tal es la razón por la que un domingo cualquiera, como hoy, quería compartir como juez mi impotencia con el lector justiciable, pidiéndole disculpas por nuestros errores acaso vinculados a un exceso de prudencia, pero a la vez trasladándole que, a buen seguro, ni los jueces, ni los fiscales, ni los letrados de la administración, ni forenses, gestores, tramitadores ni auxiliares, no, y ni mucho menos los abogados y procuradores que a duras penas deberán hacer frente al tsunami judicial que se avecina, tienen la principal responsabilidad por el panorama desolador que se desliza sobre un poder judicial ya denostado y maltratado antes, pero más aún ahora.

No obstante, y aunque no lo parezca, siempre he sido optimista, y en verdad hay un rayo de esperanza, ligado a concebir que esto tiene solución, que pasa porque quienes actualmente tienen el dinero, iniciativa y el poder para cambiar este oscuro panorama - muchos de ellos, hay que admitirlo, no responsables del actual desbarajuste generalizado - actúen con criterio y con sentido común, estimulando el esfuerzo y el sacrificio de todo funcionario, confiando en todos nosotros, trasladándonos ya a un lugar mínimamente dotado donde se puedan celebrar más de ciento cincuenta juicios semanales ( lo que no será posible ya en adelante), y sobre todo siendo valientes, en lugar de conformarse con arrinconarnos a todos frente a unas pantallas que hoy podrían estar albergando el proceso instado por quien es parte de procedimientos judiciales, y no solamente Netflix o HBO.

Como ven, no he escrito la maldita palabra. Quizá porque la Justicia lleva demasiado tiempo infectada.

Todos sabemos lo que hay que hacer.

Falta coraje, joder".


Miguel del Castillo del Olmo. Magistrado de Marbella.

COMENTARIOS
Comentarios ( 7 )     Página 1 de 1
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antonio astudillo DNI 07782222b
20/04/2020 - 11:54H
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CARTA ABIERTA AL ILUSTRÍSIMO SR. MAGISTRADO DON MIGUEL DEL CASTILLO.-Con su muy bien expuesto análisis de la nefasta situación en que se encuentra la justicia en Marbella, no hace si no corroborar lo que ya dijera un conocido político "LA JUSTICIA ES UN CACHONDEO".Y otro ilustre juez "el código penal esta diseñado para ROBAGALLINAS". Con todo esto, ¿Que podemos hacer los sufridos contribuyentes cuando queremos reclamar nuestros derechos antes los tribunales de justicia que como Su Señoria denuncia no funcionan? La respuesta es muy simple: JODERSE Y RESIGNARSE.
Cooperador
21/04/2020 - 12:00H
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Enhorabuena Señoria. Alzar la voz es el primer paso. Ojalá no tenga que sufrir consecuencias por hacerlo. Hay muchos intereses creados y muchas personas interesadas en que nada cambie. Hacen falta más personas como usted. Muchas gracias
Españoloñito de a pie
21/04/2020 - 02:34H
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Si Sr. magistrado usted lleva razón. Yo tengo 1 juicio pendiente aquí en Marbella en lo Civil aparte de llevar tiempo en otros pleitos y la verdad el funcionamiento de la Adm.de justicia es muy lento y desesperante. Van 8 meses desde q puse la demanda y la otra parte pidió un análisis psicológico de ambos padres y ya pasaron 4 meses y aún no se sabe nada de la cita con [email protected] Y entre medios el caos este del es.de alarma. la culpa de todo esto a mi entender los polí[email protected] q nos gobiernan (la mayoría inútiles e inconpetentes sin dintinguir color alguno, muchos vemos q estan sólo para chupar del bote y poner las cosas y vida aun peor de lo q ya está). En mi caso y creo el de muchas personas esta,tardanza lentitud ineficacia se traduce en estar triste, deprimido, desesperado,y más cuando hay menores por medio. Así q no se q habrá,q hacer para, q funcione. Manifestarse tocar cacerolas a,las 20h contra estas políticas caóticas, (1 revolucion). Lo q tengo claro es q si seguimos así en pleno SXXI es q por algún lado reventara este caos, y haber que pasa entonces.
Marbellero
20/04/2020 - 18:00H
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Esta muy bien denunciar la inutilidad del servicio de justicia actual y me temo que los operadores publicos de la justicia ya tienen la excusa perfecta para seguir siendo ineficaces los proximos veinte años. Antes, durante y despues de esta pandemia los funcionarios judiciales siguen sin dar lo máximo como por ejemplo están haciendo el personal sanitario. La Justicia deberia ser un servicio esencial pero lo unico que han hecho los garantes de la justicia es cobrar su suelo integro y no trabajar
ciudadano
20/04/2020 - 14:26H
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No le falta razón, pero si dedicaran más tiempo a resolver expedientes y menos a otros afanes, eso que mejoraría el servicio público de la Justicia. Mucho cortijo, mucho gañán y mucho ladrar a la luna. A currar!
CIUDADANO
20/04/2020 - 14:05H
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Soy Abogado. Demasiados cortijos en la justicia, demasiados reinos de taifas; y una absoluta descoordinación y falta de medios. Simplemente, lleva usted razón.
CIUDADANO
20/04/2020 - 10:42H
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-1
Soy Abogado. Demasiados cortijos en la justicia, demasiados reinos de taifas; y una absoluta descoordinación y falta de medios. Simplemente, lleva usted razón.
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