- Al Bano y Romina Power sobre el ecenario del Starlite Festival.
La potente voz de Al Bano y la delicadeza de Romina Power se unieron anoche en Marbella para celebrar éxitos que han marcado generaciones. La aparición especial de Yari Carrisi Power, quien compartió escenario con sus padres, sumó un momento íntimo y familiar. La pareja confesó su amor a España y aseguró que el Starlite Festival "es un auténtico paraíso musical".
El Festival Starlite vivió anoche un reencuentro esperado durante años. El Auditorio se iluminó para recibir a Al Bano y Romina Power, una pareja que no solo dejó huella en la música italiana, sino que sigue formando parte de la memoria de varias generaciones en España.
Su regreso a Marbella no fue solo un concierto: fue un viaje por una vida entera contada en canciones.
Al Bano Carrisi, nacido en Cellino San Marco en 1943, ya era una voz reconocida en Italia cuando conoció a Romina Power, hija del actor estadounidense Tyrone Power, en los años 60.
Lo que empezó como una conexión personal se transformó en una carrera conjunta que marcaría una época.
Se casaron en 1970 y juntos construyeron un repertorio que se convertiría en himnos internacionales: "Felicità", "Sharazan", "Ci sarà" y "Libertà" son solo algunos ejemplos de su legado.
Más allá de la fama, su historia también atravesó momentos difíciles y años de separación, lo que hace que cada reencuentro en el escenario tenga un significado especial.
La mayoría de sus álbumes fueron grabados también en español, logrando así grandes éxitos no sólo en Italia, Alemania, Austria, Francia y Europa del Este, sino también en España y Latinoamérica.
El público respondió con entusiasmo durante todo el concierto. Entre tema y tema, Al Bano y Romina compartieron anécdotas sobre la creación de sus canciones, recuerdos de giras y momentos familiares que, inevitablemente, sacaban sonrisas y emociones contenidas.
Hubo risas, momentos de nostalgia y silencios cargados de respeto, cuando la música dejaba hablar a la memoria.
Además, la noche contó con un momento especial: la aparición de Yari Carrisi Power, hijo de ambos, que subió al escenario para interpretar varias canciones.
Su presencia no fue solo un gesto familiar: añadió frescura al repertorio y cerró un círculo artístico que une generaciones.
La música de Al Bano y Romina continúa así en nuevas voces, recordando que el vínculo entre ellos trasciende cualquier pausa o distancia.
El concierto avanzó con calma, casi como una conversación íntima con amigos de toda la vida. Hubo espacio para recordar historias personales, homenajes y la certeza de que la música honesta no tiene fecha de caducidad.
Dos horas después, cuando el escenario se apagó, la sensación era la misma que al inicio: que hay canciones que atraviesan décadas, y que, cuando están hechas con verdad, siguen encontrando su lugar en la vida de quienes las escuchan.
Comentarios
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sufridor del recaptcha
29/08/2025 - 12:22H
otra vez sin validar, que ocurre con el correo?????
mi tema son los cohetes diarios que me molestan y a mi mascota. estoy hasta, bueno ya saben.
ayuntamiento actua yaaaaaaaaaaaaaaaaa
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